(El Universal)
Ciudad de México.- La gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, acudió a la Fiscalía General de la República (FGR) en Doctor Lucio 135, Colonia Doctores, alcaldía Cuauhtémoc y objetó la legalidad del citatorio para declarar como testigo por el caso de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA, siglas en inglés).
La mandataria estatal no rindió su declaración y manifestó que la citaron “tramposamente” para declarar, por el caso de los agentes de la CIA, mientras quienes tienen órdenes de aprehensión en Estados Unidos por vínculos con el narcotráfico, los invitan a tener entrevistas amigables.
En el oficio que entregó a la FGR la gobernadora panista resaltó que acudía físicamente a las instalaciones en la fecha y hora señaladas en el citatorio, para dar respuesta puntual a la citación.
“No comparezco para rendir entrevista en calidad de testigo ni para sujetarme a acto de investigación alguno. Acudo para responder a un oficio que contiene un citatorio ambiguo, internamente incongruente y carente de la debida fundamentación y motivación.
“Dejo asentado en este acto que esta promoción no constituye renuncia a derecho alguno ni sujeción al régimen ordinario de la prueba testimonial”, refiere el escrito presentado por la gobernadora panista.
Indicó que estas manifestaciones son para constatar su disposición a colaborar en cualquier investigación que integre la autoridad federal, pero no como un sometimiento, fáctico o legal, a la diligencia pretendida.
La gobernadora denunció el “uso de las instituciones federales” que, a su juicio, hace el Gobierno de México encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
Campos acusó a la Fiscalía de querer “fabricarle” un caso y de “atropellar la ley” con la citación que recibió el fin de semana pasado, al tiempo que criticó el “autoritarismo” del Gobierno federal.
Asimismo, cargó contra el “doble rasero” del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena), partido de Sheinbaum, al aseverar que el oficialismo “persigue con todo el aparato del Estado” a una gobernadora que “consigue resultados” mientras trata de “cubrir y proteger sus crisis y sus vínculos con el crimen organizado”.
