(El Universal)
Culiacán, Sin.- Miles de sinaloenses tomaron este domingo las calles de Culiacán para manifestarse y pedir por el fin de la violencia, en una marcha que tuvo como consigna, “Sinaloa, ponte de pie”.
El obispo de la Diócesis de Culiacán, monseñor Jesús José Herrera Quiñonez, exhortó a los sinaloenses a pasar de la venganza, al perdón, sin que ello signifique olvido o renuncia a la justicia.
Fue en el cruce de las avenidas Álvaro Obregón y Ciudades Hermanas donde se concentraron cerca de 30 mil personas de todas las edades, vestidas de blanco, con la bandera nacional, una banda de guerra y pancartas, quienes marcharon bajo un intenso sol y una excesiva humedad para pedir por la paz en Culiacán y todo Sinaloa.
Al iniciar la movilización, los asistentes liberaron cientos de globos blancos, que cubrieron el cielo, y alzaron sus pancartas, en las que se leían consignas como “Somos más los que queremos vivir en Paz”, “Sinaloa ponte de pie, no más de lo mismo” y “nos prometieron paz, nos entregaron miedo”.
En este sitio, se instaló un improvisado altar, donde monseñor Herrera Quiñonez celebró una misa en la que reconoció que se viven momentos difíciles, de mucho dolor y resentimientos, por lo que se debe tomar el camino del perdón.
Expuso que se requiere de instituciones fuertes, honestas, capaces de garantizar la tranquilidad y combatir la impunidad.
A los grupos que están en pugna de poder y que causan daño, les dijo: “ningún poder, dinero, territorio o ambición, valen más que una vida humana”.
Mujeres jóvenes, con sus hijos pequeños en carriolas, exhibieron sus pancartas, con mensajes como “ Señora presidenta, no fue daño colateral fue corrupción”, en alusión al reciente asesinato de un niño de un año cuatro meses en ese estado.
