(El Universal)
Tekit, Yuc.- El feminicidio y linchamiento ocurridos en este municipio continúan generando conmoción en la sociedad yucateca y la exigencia por esclarecer los hechos. Además, surgieron versiones de que ese suceso tuvo que ver con un asunto de drogas.
El arzobispo de Yucatán, Gustavo Rodríguez Vega, lamentó “que la intervención de los agentes de seguridad pública no haya sido suficiente para evitar un mal mayor”.
“Hacemos un llamado a todas las autoridades correspondientes, para disponer de los elementos necesarios a fin de que la justicia se realice en tiempo y en forma en todas nuestras comunidades y municipios”, señaló el Prelado a través de un comunicado.
En un “Mensaje a favor de la paz” afirmó que la Arquidiócesis de Yucatán es solidaria con las familias de Tekit e invitó a todos los yucatecos a promover los valores del Evangelio desde el seno de las familias.
Por su parte, la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Yucatán (Codhey) lamentó profundamente los hechos de violencia ocurridos en el municipio de Tekit, donde perdieron la vida dos personas.
La Codhey, si bien comprende la indignación que pudo haber motivado el linchamiento de una persona, enfatiza que la justicia no puede ser administrada por mano propia.
Por lo tanto, hizo un llamado urgente a las autoridades en general para implementar medidas preventivas para evitar que estos hechos se repitan.
El alcalde de Tekit, José Antonio Hernández Sosa, calificó como “un hecho aislado” los trágicos sucesos en donde se registró un feminicidio y al autor lo quemaron vivo en el centro de esa localidad.
El edil, de extracción panista, dijo que el acontecimiento “nos tomó por sorpresa” y aseguró que la Policía municipal “actuó con responsabilidad”.
Precisó que la Policía implementó un operativo para localizar a Ismael Alejandro “N”, alias “El Wero”, el cual fructificó y alrededor de las 21 horas arribaron elementos de la Guardia Nacional (GN) y de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) para apoyar.
La corporación municipal entregó el detenido a la Policía Estatal de Investigación (PEI), pero la multitud se los arrebató a los agentes estatales.
Por su parte, el munícipe dijo desconocer si el origen de la situación se trató de un conflicto entre pandillas y tampoco si “El Wero” tenía antecedentes delictivos.
