(EFE)
Minsk.- El autoritario líder bielorruso, Alexandr Lukashenko, arrasó en las elecciones presidenciales del domingo, según los sondeos a pie de urna, y fue reelegido para un histórico séptimo mandato entre las denuncias de fraude de la oposición en el exilio y las cancillerías occidentales.
Lukashenko, el mandatario europeo que lleva más años en el poder -desde 1994-, habría recibido el 86.82% de los votos, según una encuesta realizada por el Comité de Organizaciones Juveniles, una versión moderna del Komsomol soviético.
De esta forma, a falta de los resultados oficiales preliminares, el dictador bielorruso seguirá en el cargo hasta 2030, igual que su principal aliado, el ruso Vladímir Putin.
La segunda opción más votada con el 3,60 % de los sufragios fue ‘Contra Todos’, la preferida por la oposición en el exilio, explicó en rueda de prensa Ígor Karpenko, presidente de la CEC.
La líder opositora, Svetlana Tijanóvskaya, aseguró antes de una marcha en Varsovia que “todos los intentos de legitimar el régimen de Lukashenko han fracasado”, ya que los países y organizaciones internacionales condenaron las elecciones “incluso antes de que se celebraran”.
Lukashenko, de 70 años, necesitaba una victoria irrebatible tras lo ocurrido hace cinco años, cuando las denuncias de fraude y las multitudinarias protestas opositoras estuvieron a punto de provocar su derrocamiento.
Lukashenko, quien insistió en que le daba igual que EU y los europeos no reconocieran los resultados, se mostró dispuesto a normalizar las relaciones con Occidente.
“Nosotros siempre estamos dispuesto, pero ustedes (los occidentales) no quieren. Entonces, ¿qué debemos hacer? ¿Inclinar la cabeza o arrastrarnos?”, dijo en rueda de prensa.
Subrayó que Minsk no renunciará a las armas nucleares tácticas desplegadas por Rusia tras el comienzo de la guerra en Ucrania.
