(EFE)
Ciudad de México.- La presidenta Claudia Sheinbaum lanzó el programa ‘Sí al desarme, sí a la paz’, con el que el Gobierno canjeará las armas de la ciudadanía por dinero en efectivo e intercambiará juguetes bélicos de los niños por otros que no aludan a la violencia.
“Este programa consiste en que, sin investigar a nadie, si hay un arma en el hogar se entregue, se reciben recursos económicos a cambio y el arma se destruye. Ese es el objetivo de este programa, que no haya armas en nuestro país”, declaró la mandataria en el arranque.
La gobernante mexicana, quien asumió el 1 de octubre, enmarcó este plan en su nueva estrategia de seguridad de cuatro ejes: atención a las causas de la violencia, consolidación de la Guardia Nacional, uso de inteligencia contra el crimen, y coordinación entre las autoridades federales y estatales.
Expresó que su propósito es que “ninguna familia tenga un arma” en México.
Funcionarios realizarán jornadas en iglesias católicas y evangélicas, además de otras religiones, así como brigadas “calle por calle” y “casa por casa”, expuso Rosa Icela Rodríguez, titular de la Segob, encargada del plan.
La secretaria prometió a los ciudadanos que “nadie les preguntará sobre el origen del arma, que no se sigue ninguna investigación y que es totalmente anónimo”.
“Al personal de la Secretaría de la Defensa Nacional es a quien le toca recibir y destruir al momento rifles, escopetas, pistolas, revólveres, lanzamisiles, granadas y todo tipo de armas. A cambio, se entregará dinero en efectivo con base en un tabulador publicado en el Diario Oficial”, detalló.
Asimismo, la funcionaria no precisó el monto de la inversión que destinará el Gobierno ni la meta de cuántas armas esperan confiscar.
