[EFE]
Tapachula, Chis.- Agentes de la Guardia Nacional, del Instituto Nacional de Migración (INM) y de la policía estatal de Chiapas realizan labores de vigilancia y seguridad en el sur de México, ante el estado de sitio declarado por la ola de violencia en Guatemala con recorridos en los distintos puntos irregulares en las márgenes del río Suchiate, frontera natural entre ambos países.
Desde Tapachula, en el estado de Chiapas y la mayor ciudad de mexicana de la frontera, el empresario Roberto García Zenteno, pidió que se refuerce aún más la seguridad, al asegurar que la declaración del presidente guatemalteco, Bernardo Arévalo, se hizo porque se estaba haciendo “más peligrosa cada día” la vida en el país centroamericano.
Por su parte, el obispo de Tapachula, Luis Manuel López Alfaro, reconoció que la situación en la zona es “delicada” y subrayó que “toda la frontera es como una coladera, no es que sea segura, hay puntos donde hay control, pero la mayor parte es un río y se acabó”.
El obispo reconoció el temor de que si el gobierno de Guatemala está poniendo más presión “contra gente del mal pudiera ser que caminen para acá”.
El país centroamericano cumple casi dos semanas desde la implantación de un estado de sitio.
