(AP)
Chicago, Ills.- Un hijo del narcotraficante Joaquín “El Chapo” Guzmán se declaró culpable el lunes de cargos de tráfico de drogas en Estados Unidos, meses después de que su hermano llegó a un acuerdo con la fiscalía.
Conocidos localmente como los “Chapitos”, Joaquín Guzmán López y su hermano Ovidio Guzmán López están acusados de dirigir una facción del cártel de Sinaloa. Las autoridades federales describieron en 2023 la operación como un plan para enviar cantidades “asombrosas” de fentanilo a Estados Unidos.
Joaquín Guzmán López, de 39 años, se declaró culpable de dos cargos de tráfico de drogas y de empresa criminal continua después de reconocer su papel en la supervisión del transporte de decenas de miles de kilogramos de drogas hacia Estados Unidos, principalmente a través de túneles subterráneos. Su abogado señaló que se tiene previsto que con el acuerdo de culpabilidad evite la cadena perpetua.
Vestido con uniforme naranja de prisión, Guzmán López habló poco en el tribunal. Al inicio de la audiencia, la jueza federal Sharon Coleman le preguntó a qué se dedicaba.
“Tráfico de drogas”, respondió.
“Oh, ese es tu trabajo”, dijo Coleman entre risas. “Muy bien”.
Si Guzmán López coopera con el gobierno de Estados Unidos, dijeron los fiscales, reducirían la cadena perpetua asociada a los cargos. De cualquier forma, se enfrenta a un mínimo de 10 años de prisión, subrayó Andrew Erskine, un abogado que representa al gobierno federal.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Guzmán López no tendría oportunidad de apelar la sentencia.
Su abogado defensor, Jeffrey Lichtman, elogió tanto a las autoridades estadounidenses como a las mexicanas.
“El gobierno ha sido muy justo con Joaquín hasta ahora”, dijeron a los periodistas después de la audiencia. “Aprecio el hecho de que el gobierno mexicano no interfirió”.
Como parte del acuerdo de culpabilidad, Joaquín Guzmán López admitió haber ayudado a supervisar la producción y el contrabando de grandes cantidades de cocaína, heroína, metanfetamina, marihuana y fentanilo hacia Estados Unidos, alimentando una crisis que ha contribuido a decenas de millas de muertes por sobredosis anual.
