(El Universal)
Hermosillo, Son.- La inconformidad de los trabajadores del Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE en Hermosillo escaló este jueves 9 de julio con una nueva manifestación en la que denunciaron que las condiciones del inmueble representan un riesgo para pacientes y personal, al tiempo que exigieron la construcción de un nuevo hospital.
Desde las 7:00 y hasta las 11:00 horas, decenas de trabajadores bloquearon el bulevar Morelos, frente al nosocomio, para exigir una solución definitiva a las deficiencias que, aseguran, se han acumulado durante años.
Entre sus principales demandas señalaron la falta de aire acondicionado, desabasto de medicamentos, insuficiencia de equipo médico y especialistas, además de problemas en el cableado eléctrico, filtraciones de agua y fugas en distintas áreas del hospital.
Los manifestantes criticaron que, como respuesta a las fallas del sistema central de refrigeración, únicamente fueron instalados seis aerocoolers en consulta externa, medida que calificaron como insuficiente ante las altas temperaturas que se registran en Hermosillo.
Durante la protesta, uno de los voceros del movimiento afirmó que las autoridades han ignorado las áreas de mayor riesgo dentro del hospital y exigió que Protección Civil haga público el diagnóstico de seguridad del edificio.
También cuestionó que los equipos enviados recientemente por las autoridades federales no pueden utilizarse plenamente debido a las condiciones de la infraestructura.
Explicó que algunas camas eléctricas permanecen sin funcionar porque en varias habitaciones no existen conexiones eléctricas operativas, mientras que tomas de oxígeno instaladas recientemente carecen de los accesorios necesarios para su funcionamiento.
“Nos envían equipamiento, pero no es compatible con la infraestructura del hospital. En lugar de resolver el problema, generan uno nuevo”, señaló.
Asimismo, denunció que las constantes fallas eléctricas representan un riesgo para pacientes que requieren equipos médicos permanentes y aseguró que existen habitaciones donde los contactos no tienen corriente.
Los inconformes advirtieron además que, con la temporada de lluvias, el hospital enfrenta problemas recurrentes de inundaciones y filtraciones.
Señalaron que los pacientes que acuden a hemodiálisis dependen de elevadores que, aseguraron, pueden quedar fuera de servicio durante interrupciones en el suministro eléctrico.
