(EFE)
Ciudad de México.- El Instituto Politécnico Nacional (IPN) instaló una cuarta estación de sensores para monitorear el sargazo en Quintana Roo, en el Caribe mexicano, como parte de una red que busca medir los gases generados por la descomposición de esta alga y anticipar riesgos para la salud.
La nueva estación quedó ubicada en Playa del Carmen y se suma a las colocadas en Cancún, específicamente en Punta Nizuc, Akumal y Mahahual, puntos considerados críticos por el arribo recurrente de sargazo.
Norma Patricia Muñoz Sevilla, especialista del Centro Interdisciplinario de Investigaciones y Estudios sobre Medio Ambiente y Desarrollo del IPN explicó que el objetivo es contar con un sistema de alerta temprana que mida niveles de amoniaco y ácido sulfhídrico producidos durante la descomposición del alga, para informar a autoridades y población sobre riesgos y facilitar decisiones preventivas, como restringir el acceso a zonas con alta concentración de gases.
“La exposición prolongada puede representar un riesgo mayor, especialmente en niños, adultos mayores y personas con condiciones respiratorias preexistentes, lo que subraya la urgencia de contar con mecanismos de monitoreo y prevención”, señaló Muñoz Sevilla.
Explicó que los efectos de estos gases fueron documentados mediante encuestas a habitantes y trabajadores costeros, quienes reportaron dolores de cabeza, mareos y desvanecimientos por inhalación.
Recordó que el sargazo suele llegar al Caribe mexicano en marzo, pero en 2026 comenzó a arribar desde enero, lo que hace prever que este año se superen los 37 millones de toneladas registradas en 2025.
El modelo toma como referencia un sistema que ya opera en la isla de Martinica, donde el laboratorio Madininair informa diariamente sobre las condiciones de las playas para reducir riesgos sanitarios.
