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Los Ángeles, Cal.- Múltiples incendios forestales masivos arrasaban el área de Los Ángeles el miércoles, destruyendo más de 1.000 estructuras y matando al menos a dos personas mientras los residentes desesperados escapaban de las llamas, vientos feroces y enormes nubes de humo.
Al menos cuatro incendios separados ardían en el área metropolitana, desde la costa del Pacífico hasta Pasadena. Miles de bomberos están combatiendo las llamas y el Departamento de Bomberos de Los Ángeles hizo un llamado al personal fuera de servicio para que ayudaran.
Las condiciones climáticas son demasiado ventosas para que las aeronaves de extinción de incendios puedan volar, lo que dificulta aún más la lucha. Los funcionarios de bomberos esperaban poder realizar vuelos más tarde el miércoles.
Además de las dos muertes, el jefe de bomberos del condado de Los Ángeles, Anthony Marrone, dijo que muchas otras personas resultaron heridas en los incendios, que amenazaban al menos 28.000 estructuras.
Imágenes de la devastación mostraron lujosas casas convertidas en brasas ardientes. Las copas de las palmeras se azotaban contra un cielo rojo brillante. Entre los escombros había una estatua derribada y una motocicleta ennegrecida, con los neumáticos completamente derretidos.
Se ordenó la evacuación de al menos 80.000 residentes, dijeron las autoridades. Las llamas avanzaban hacia vecindarios densamente poblados y acaudalados, hogar de los ricos y famosos de California. Estrellas de Hollywood, incluidos Mark Hamill, Mandy Moore y James Woods, estaban entre los que se vieron obligados a huir.
Las llamas que se desataron el martes por la noche cerca de una reserva natural al noreste de Los Ángeles se extendieron tan rápidamente que el personal de una residencia de ancianos tuvo que sacar a docenas de internos en sillas de ruedas y camas de hospital calle abajo hasta un estacionamiento donde esperaron con su ropa de dormir mientras caían brasas a su alrededor, hasta que ambulancias, autobuses y furgonetas de construcción llegaron para llevarlos a un lugar seguro.
Las llamas eran impulsadas por los vientos de Santa Ana que superaban los 97 kilómetros por hora (60 millas por hora) en algunos lugares el martes, aumentando a 129 km/h (80 mph) a primera hora del miércoles, según reportes recibidos por el Servicio Meteorológico Nacional.
