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Juneau, Alaska.- Uno de los puentes aéreos más importantes en la historia de Alaska se llevó a cabo el miércoles para evacuar a cientos de residentes en poblados de la costa que quedaron arrasados por el fuerte oleaje y los vientos de los restos del tifón Halong el pasado fin de semana, según las autoridades.
La tormenta provocó niveles de agua récord en dos comunidades a baja altitud y arrastró viviendas, algunas con personas en su interior. Al menos una persona murió y dos más siguen desaparecidas. Se habilitaron rápidamente albergues improvisados que llegaron a acoger a unas 1,500 personas, una cifra extraordinaria en una región escasamente poblada donde las comunidades son accesibles por aire o agua.
La lejanía y la magnitud de la destrucción dificultaron el envío de recurso a la zona. Las evaluaciones de daños han ido llegando a medida que los equipos de intervención pasaron de las operaciones iniciales de búsqueda y rescate a tratar de estabilizar o recuperar los servicios básicos.
El nivel del agua en las comunidades de Kipnuk y Kwigillingok, cerca del mar de Bering, alcanzó más de 1.8 metros (6 pies) por encima de la línea de marea normal más alta. Sus líderes pidieron al estado evacuar a los más de 1,000 residentes en esas aldeas, dijo Jeremy Zidek, portavoz de la oficina estatal de gestión de emergencias.
Algunas casas no pueden volver a ocuparse, incluso con reparaciones de emergencia, y otras pueden no ser habitables para el invierno, de acuerdo con funcionarios de gestión de emergencias. Los meteorólogos dicen que es posible que llueva y nieve en la región este fin de semana, con temperaturas promedio pronto se situarán por debajo de cero.
Mark Roberts, comandante de incidentes de la agencia estatal de gestión de emergencias, indicó que la prioridad inmediata era “asegurarse de que la gente esté segura, no tenga frío y atendida mientras trabajamos con nuestros socios para restaurar los servicios esenciales”.
Unos 300 evacuados estaban siendo llevados a Anchorage el miércoles, a unos 805 kilómetros (500 millas) al este de las aldeas costeras afectadas, explicó el Departamento de Asuntos Militares y de Veteranos del estado. Iban al Alaska Airlines Center, un complejo deportivo y de eventos con capacidad para unas 400 personas, dijo Zidek.
