(El Universal)
Ciudad de México.- En la última década, Eufrosina Cruz Mendoza ha emprendido una lucha para erradicar los matrimonios infantiles en México. Alzar la voz por todas las niñas, especialmente de comunidades indígenas, logró que en los códigos penales de siete estados se castigue a todo aquel que las obligue a la cohabitación con adultos.
Todos los días, toca la puerta de los Congresos locales para visibilizar esta problemática, esa de la que ella fue testigo desde temprana edad. Ahora, su mayor sueño es que ninguna niña llore por las noches porque su historia ya está decidida.
“La lucha nace de mi historia, porque es la historia de mi mamá, porque es la historia de mis abuelas, porque es la historia de mis hermanas. A mi hermana, papá la casó a los 12 años, a los 13 años, a la mujer que más admiro hoy por hoy, ya era mamá; a los 31 años ya era mamá de nueve hijos. Es la historia de todas las amiguitas que yo tenía en la primaria, hoy son abuelas”, dice.
La activista reflexiona sobre la normalización de los matrimonios infantiles, que por años se justificaban con la cultura, los usos y costumbres. Asimismo, lucha por prevenir y erradicar la violencia sexual que viven niñas que son obligadas a dar a luz.
La defensora de los derechos de niñas y mujeres sostiene que si la sociedad normaliza y no actúa ante el abuso sexual infantil, es cómplice de este delito. Por lo que la primera acción fue prohibir la cohabitación forzada en el Código Penal Federal, lo que se logró hasta 2023.
