(El Universal)
Ciudad de México.- Enrique Inzunza Cázarez, senador de Morena acusado de presuntamente sostener vínculos con el crimen organizado, rechazó que haya buscado contacto con autoridades extranjeras, después de que Gerardo Mérida y Enrique Díaz, exfuncionarios de Rubén Rocha Moya, se entregaron en Estados Unidos.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, el legislador se refirió a sí mismo como un hombre verídico y de instituciones, que supuestamente ha servido al Estado y a México con rectitud, compromiso y honor:
“Rechazo firmemente las imputaciones que se me formulan; son mendaces y carecen de todo sustento. Y así quedará demostrado en su momento”, sostuvo.
Según Inzunza Cázarez, no contratará abogados para estas acusaciones que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos imputó en su contra; “no hay razón para ello. Soy abogado de mí mismo y me basta mi probidad”, indicó.
El senador de Morena reiteró que se ubica actualmente en su tierra, el estado de Sinaloa, de la que dijo sentirse orgulloso alrededor de “gente buena y honesta”.
“Atenderé, si se me formula, personal y puntualmente cualquier requerimiento que me hagan las autoridades de mi país, conforme a sus atribuciones constitucionales”, garantizó.
Finalmente, Enrique Inzunza subrayó que su presunta honestidad y verticalidad se encuentran respaldadas por la veracidad de la que calificó como una trayectoria de trabajo, estudio y servicio con integridad.
