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Santa Cruz de Tenerife, Esp.- El papa advirtió a los traficantes de personas que afrontarán la ira de Dios por explotar la desesperación de los migrantes, y exigió que paren y se arrepientan durante su último día en este epicentro de la ruta migratoria africana hacia Europa.
Por segundo día consecutivo en las Islas Canarias, León XIV insistió en la dignidad inherente y los derechos de los migrantes, y exigió que sean acogidos e integrados en la sociedad, en algunas de sus declaraciones más contundentes sobre esta cuestión, políticamente divisiva.
“Rompan esas cadenas y liberen a quienes tienen bajo dominio”, manifestó el pontífice estadounidense en un mensaje dirigido a los traficantes de seres humanos, durante un encuentro con organizaciones humanitarias que asisten a migrantes en la isla de Tenerife.
Durante el encuentro en Tenerife, León instó a las comunidades receptoras a integrar a quienes huyen de la guerra, la pobreza y el cambio climático, ya librarlas del “naufragio silencioso” del abandono cuando quedan en la calle sin nada tras sobrevivir a peligrosas travesías.
León dirigió sus comentarios a las organizaciones criminales ya las personas que organizan estas “rutas de la muerte” hacia Europa.
“Deténganse. Conviértanse”, dijo León en su mensaje a los traficantes, enfatizando cada palabra en español y recibiendo un aplauso sostenido por parte de la multitud. “Por cada vida perdida, cada familia engañada, cada cuerpo sometido, cada mujer amenazada, cada trabajador explotado habrán de comparar ante la justicia divina”.
El papa León XIV llegó a Roma tras finalizar su viaje apostólico a España y después del incidente que le ha obligado a regresar a bordo de un Falcon ofrecido por el rey de España debido a una avería en el avión de Iberia en el que estaba previsto el vuelo de retorno.
La salida de León XIV desde el aeródromo de Tenerife se retrasó más de tres horas sobre el horario previsto debido a una incidencia técnica del avión.
