El intenso calor hace estallar los proyectiles
(AP)
Elsenborn, Bélgica.- Los incendios forestales que arrasan Europa este verano han revelado una amenaza potencialmente letal que acecha bajo el paisaje ennegrecido: bombas y minas oxidadas de la Primera y la Segunda Guerra Mundial que ponen en peligro a los equipos que luchan contra las llamas.
Algunas de esas armas han estallado por el intenso calor. Se han reportado explosiones en Francia, Bélgica, Alemania y Países Bajos, donde se movilizó a un equipo de desactivación de explosivos para revisar un bosque amenazado por las llamas cerca de un lugar donde se libraron encarnizados combates en la provincia de Limburgo en 1944.
“El cambio climático está desenterrando y reactivando lo que antes se mantenía estable”, señaló Sarah Njeri, experta en paz y conflictos en la Escuela de Estudios Orientales y Africanos de Londres.
En su avance, las llamas se extendieron por un territorio que se sabe que alberga municiones sin detonar, un legado letal que persistía mucho tiempo después de que callaran las armas.
En un bosque de una Francia seca como la yesca, un enorme incendio forestal a las afueras de la ciudad suroccidental de Burdeos dejó al descubierto un alijo de lo que se cree que es munición de la Segunda Guerra Mundial.
En Lieja, una provincia del este de Bélgica, el gobernador, Hervé Jamar, indicó que recientemente se escucharon “algunas detonaciones esporádicas” y que los servicios de emergencias se estaban adaptando para tener en cuenta las municiones enterradas en una zona afectada por el fuego.
Durante la Segunda Guerra Mundial, se esparcieron trampas explosivas, bombas y minas por el denso bosque de turberas de la provincia, conocido como los Altos de Fagnes. En los primeros cuatro años tras la rendición de Alemania en 1945, las municiones mataron a seis civiles, explicó Bernard Collard, un historiador local que dirige el Museo Truschbaum, cerca de la frontera entre Bélgica y Alemania, que alberga una colección de objetos de la guerra.
“Cuando entras en un bosque como este, no sabes con certeza dónde están los explosivos”, afirmó Collard.
