[El Universal]
CAMPECHE, Cam.- Después del enfrentamiento que protagonizó con policías, ciudadanos, rectores y periodistas, la gobernadora de Campeche, la morenista Layda Sansores, generó ahora una crisis política con sus correligionarios del Congreso local.
Incluso, la mandataria estatal utilizó como arietes contra los legisladores a siete alcaldes de Morena, PT y PVEM para evitar que pudieran restablecer el fuero legislativo, ante posibles represiones judiciales.
Todo inició porque los legisladores locales expresaron su rechazo al endeudamiento de mil millones de pesos que impulsó la gobernadora, y que fue aprobado en el Presupuesto de la entidad en diciembre pasado, pero le implementaron candados para gastarse con controles financieros.
Ante esto, el presidente del Congreso, el morenista José Antonio Jiménez Gutiérrez, manifestó públicamente que la iniciativa debía ser analizada a fondo y que buscarían alternativas para no endeudar al estado. Esta postura contrarió a la gobernadora Layda Sansores.
Eso desató un enfrentamiento entre Sansores y el diputado Jiménez Gutiérrez, al grado que este domingo, tras la sesión de instalación del periodo ordinario de sesiones de la 65 Legislatura estatal, los alrededores del Palacio Legislativo fueron cercados por policías ministeriales de la Fiscalía General del Estado, y corrió la versión de que iban por el legislador.
Incluso, el presidente estatal de Morena, Erick Reyes León, acusó al expresidente del Congreso de traidor y responsable de la división en la bancada.
