La fiscalía de Chihuahua ha logrado identificar 191 cuerpos
[El Universal]
Ciudad Juárez, Chih.- “Siento que mi papá ahí anda, que me está pidiendo ayuda, que lo encuentre”, expresa Manuela Soto Luna, quien asegura que su padre Rosendo Soto Reyes forma parte de los 386 cuerpos que en junio de 2025 fueron encontrados en el Crematorio Plenitud de Ciudad Juárez, Chihuahua.
A casi nueve meses del hallazgo de los cuerpos sin cremar en el inmueble ubicado en la colonia Granjas Polo Gamboa, las familias de decenas de personas que fueron enviadas a incinerar a ese lugar viven una serie de problemas de la salud mental, que van desde ansiedad, depresión, ira y en algunos casos ha habido hasta intentos de suicidio.
Los afectados cuentan que la agonía de saber si los restos de su padre, hermana, hijo, abuelos, tíos o pareja sentimental eran parte de los cuerpos apilados en las habitaciones del crematorio, los mantiene en alerta, en incertidumbre y en constante enojo con las autoridades estatales, que no agilizan la identificación de quienes ahí fueron encontrados para así terminar con su agonía.
Manuela Soto es una de las afectadas, pues dice que, tras darse a conocer el caso del crematorio, ella comenzó a buscar información sobre su padre, quien murió el 9 de marzo de 2021.
Al buscar datos, encontró que a su padre lo cremaron en el Plenitud, por lo cual decidió abrir la urna de las cenizas y asegura encontrar cemento en lugar de restos humanos.
Ella forma parte del colectivo Memoria, Dignidad y Justicia, en el cual por medio de manifestaciones han exigido al gobierno estatal las identificaciones de los restos que permanecen en el Servicio Médico Forense (Semefo), y ahora también luchan por la justicia para que se sancione al juez que liberó a inicios de febrero al dueño del crematorio, identificado como José Luis A. C.
“Ahora queremos saber por qué el juez Eduardo Rivas le dio un amparo al señor este, que para mí no tiene nombre. Ahora queremos saber ¿qué van a hacer? No es justo porque, aunque ya no estuvieran vivos, eran personas, era mi papá”, externa Manuela.
En una situación similar vive Yolanda Portela, quien desea saber si el cuerpo de su hermana Juanita Portela está dentro de los restos del crematorio.
Ella menciona que, desde que se supo lo del crematorio, la vida les cambió, y ahora a diario se siente con frustración, dolida y desilusionada. “Mi hermana la hacíamos muerta, pero la hacíamos cremada, ¿cómo creen que nos sentimos después de esto?”.
