[El Universal]
Cuernavaca, Mor.- El movimiento estudiantil que exige justicia por el feminicidio de Kimberly Joselín Ramos escaló sus demandas y ahora pide la renuncia de la rectora de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM), Viridiana León Hernández, por su renuencia al diálogo y la falta de garantías de seguridad en el campus.
Y como una oportunidad para aliviar el ambiente de zozobra que envuelve a la UAEM, la invitaron a concretar la reunión que ha cancelado en dos ocasiones.
“Es por dicha exigencia de transparencia, y actuación pertinente de las autoridades que asegure nuestros derechos a la seguridad, educación, y una vida digna, que la ocupación de rectoría se mantiene, puesto que la voz de los estudiantes había sido ignorada hasta que se tomaron las medidas antes expuestas”, sostuvo el colegiado estudiantil en un comunicado.
El posicionamiento cerró la tercera jornada de protestas con bloqueos de avenidas principales, recorridos por facultades externas al campus y marchas para visibilizar el feminicidio de Kimberly tras 10 días de desaparición, pero especialmente la inseguridad que ronda a la universidad estatal.
La joven de 18 años fue encontrada sin vida antes del mediodía del lunes en un predio contiguo a la UAEM.
Su familia recibió el cuerpo alrededor de las 17:00 horas de este miércoles y a las 18:30 horas se realizó una misa en la Catedral de Cuernavaca, únicamente para familiares de la víctima.
En medio de las protestas, la rectora Viridiana León confirmó la desaparición de Karol Toledo Gómez, estudiante de la Escuela de Estudios Superiores (EES) de Mazatepec, y llamó a las autoridades competentes a realizar acciones inmediatas y eficaces que permitan avanzar en su pronta localización.
Por su parte, los estudiantes recordaron que en abril de 2025 se registró otro feminicidio contra su compañera de la Facultad de Sicología, Abril.
En ese contexto, se organizaron en grupos para bloquear la avenida Plan de Ayala y cerrar los accesos a Cuernavaca por la Paloma de la paz, a fin de visibilizar el crimen de Kimberly y la demanda de seguridad en la UAEM.
