Desde febrero se han registrado varios incidentes
(El Universal)
Ciudad de México.- La refinería Olmeca en Dos Bocas, Tabasco, obra insignia de la administración del expresidente Andrés Manuel López Obrador, lleva cuatro meses seguidos perdiendo producción.
La información disponible en Petróleos Mexicanos (Pemex) muestra que la primera refinería del país en más de cuatro décadas produjo 147 mil barriles diarios de gasolinas y otros combustibles en abril, un desplome de 44% frente a diciembre y el menor volumen desde agosto pasado.
El complejo opera a 40% de su capacidad, pues fue planeada para procesar 340 mil barriles diarios.
Desde febrero, estas instalaciones han reportado múltiples incidentes como incendios, derrames y fugas de gas o vapor de agua, lo que está detrás de la menor producción, coincidieron analistas.
Después de ser inauguradas en julio de 2022, las instalaciones comenzaron a refinar en junio de 2024 con el objetivo de contribuir a la soberanía energética al reducir la dependencia de combustibles extranjeros. Sin embargo, Pemex importó 351 mil barriles diarios de gasolinas y diesel durante abril, el volumen más alto desde diciembre del año pasado.
El reto de la refinería Olmeca consiste en operar de manera estable y constante, explicó el director de Proyectos de Energía en Akza Advisor, Arturo Carranza.
“La difícil situación del negocio de refinación no sólo toca a Dos Bocas. El sistema nacional de refinación, a pesar de las inversiones que se han realizado en los últimos años, se caracteriza por un profundo estado de deterioro”, opinó.
Desde su punto de vista, esta situación incrementa la posibilidad de que, ante una falla en cualquiera de las refinerías, el procesamiento y la producción de combustibles baje de manera significativa. “Esto; por ejemplo, es lo que ha sucedido ante la caída en la producción de la refinería de Salamanca”.
La refinería de Salamanca también se ha visto afectada por aspectos técnicos, cuyos niveles de operación cayeron 60% durante abril al procesar 55 mil barriles diarios.
Este gobierno y el anterior depositaron sus intenciones en que México deje de exportar petróleo para alimentar el Sistema Nacional de Refinación, con inversiones en Dos Bocas, Salamanca, Tula, Madero, Minatitlán, Salina Cruz y Cadereyta.
La apuesta también se deposita en dos coquizadoras en Tula y Salina Cruz que arrastran sobrecostos y retrasos de más de un año.
