(EFE)
Bogotá, Col.- Colombia concentró este martes sus esfuerzos en la búsqueda de supervivientes, la atención a los damnificados y la evaluación de los daños tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el lunes varias regiones del país y que ha causado hasta el momento centenares de muertos y miles de viviendas afectadas.
El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, que asumió el cargo el viernes pasado, cifró en 181 los muertos; sin embargo, las cifras que incluyen las de las autoridades regionales suman al menos 240 fallecidos.
De ese balance regional, 95 muertos corresponden a Cali y otros 35 a municipios del Valle del Cauca, mientras que Risaralda contabiliza 90, Chocó 14 y Caldas seis.
El sismo ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y tuvo su epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, a una profundidad de 103 kilómetros. Los mayores daños se registraron en las regiones del Valle del Cauca, Risaralda y Chocó, aunque también hubo afectaciones en Caldas y Quindío.
Los daños se extienden a numerosos municipios del Valle del Cauca. En El Cairo cerca del 80 % de las viviendas colapsaron, según las autoridades regionales, mientras que Dagua registra cientos de casas afectadas y dificultades en los servicios de energía y comunicaciones. Los hospitales de El Águila y Argelia también sufrieron daños que obligaron a habilitar centros de atención de campaña.
Cuando los puños se ponen en alto y los rescatistas piden silencio se abre un halo de esperanza de que haya sobrevivientes bajo los escombros en la ciudad colombiana de Pereira, una de las más afectadas por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el lunes.
En este contexto de colaboración, el momento clave llega cuando se empiezan a poner los puños en alto y los rescatistas más expertos piden silencio. Eso significa que hay señales de que algún sobreviviente puede estar esperando un rescate bajo las ruinas.
Sin embargo, en muchas ocasiones los equipos de rescate no encuentran nada, deben levantar la cabeza y continuar con su búsqueda incansable bajo el inclemente sol de Pereira.
Mientras que en un edificio buscan a una personas con vida. En otro, varios militares y rescatistas salen cargando a una mujer que murió mientras a su lado camina su hijo, desconsolado, gritando “mi madre” y llorando a cántaros.
Rescatan a mujer
Uno de los casos que da esperanza es el de la biomédica Diana Troncoso, de 31 años, fue rescatada con vida este martes de entre los escombros de un edificio de cuatro pisos que colapsó en el barrio Torres del Limonar, en Cali.
El edificio tenía 54 apartamentos y, según suministrada por vecinos a los organismos de socorro, puede haber más de 20 personas por localizar bajo los escombros.
El rescate de Troncoso comenzó hacia las cinco de la tarde del lunes, cuando el rescatista voluntario Santiago Aguirre, de 25 años, se internó entre los restos de la estructura y escuchó ruidos que indicaban que había una persona atrapada.
Diana estaba atrapada por los pies y golpeaba un armario para llamar la atención de quienes trabajaban en la zona luego del terremoto de magnitud 7,4.
Envían ayuda
El Banco de Alimentos de Bogotá anunció el envío de alrededor de 50 toneladas de alimentos y productos no perecederos, inicialmente hacia zonas afectadas de Valle del Cauca y Chocó.
Por su parte, El Salvador enviará dos aviones con 100 toneladas de ayuda humanitaria, después de que el Gobierno colombiano comunicara que por ahora necesita principalmente insumos y no personal extranjero de rescate o médico.
El futbolista colombiano Jhon Arias anunció además el envío, con recursos propios, de un avión con insumos médicos y profesionales sanitarios a Quibdó, su ciudad natal y capital del Chocó.
México ha preparado un contingente de 255 militares especializados en búsqueda y rescate, además de toneladas de medicamentos, alimentos y equipos para desplegarlo a Colombia en cuanto reciba una solicitud formal de ayuda del Gobierno de ese país.
