(EFE)
Ciudad de México.- El Gobierno de México, a través de la Fiscalía General de la República (FGR), abrió una investigación por delincuencia organizada tras la explosión el sábado de un automóvil frente a las instalaciones de la Policía Comunitaria del municipio de Coahuayana, Michoacán, en la costa del Pacífico, que dejó 6 muertos y 12 heridos.
En un comunicado, la FGR precisó que, en coordinación con el Gabinete de Seguridad y las autoridades estatales de Michoacán, realizan diligencias sobre la investigación iniciada tras los hechos.
“En el lugar se encuentran 15 peritos del Centro Federal Pericial Forense (CFPF) y 11 policías federales ministeriales, ambos de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), de la FGR, especializados en criminalística de campo, fotografía, medicina, genética y lofoscopia forense”, precisó la dependencia.
Asimismo, hay expertos en telecomunicaciones, tránsito terrestre, ingeniería y arquitectura, incendios y explosivos, química y balística forense.
Reiteró que, tras los “lamentables hechos”, perdieron la vida 6 personas, y existen 12 lesionados.
El sábado, la Fiscalía informó a EFE que la explosión del vehículo ocurrió alrededor de las 11:40 horas, sobre la calle Ignacio López Rayón, frente a la base de la Policía Comunitaria.
Señaló que dos de las víctimas mortales son varones que viajaban en el automóvil siniestrado, mientras que las otras tres son miembros de la Policía Comunitaria.
La Policía Comunitaria es encabezada por Héctor Zepeda Navarrete, alias El Comandante Teto, identificado como un exintegrante de los civiles grupos de autodefensa que surgieron en 2014 para combatir al entonces cartel hegemónico del narcotráfico autodenominado como Los Caballeros Templarios.
La Secretaría de Marina identificó que en la costa de Michoacán hay una fuerte confrontación entre las Policías Comunitarias de Aquila y Coahuayana con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) por el control de las rutas del tráfico de drogas.
