(AP)
Dweil’a, Siria.- Un atacante suicida en Siria abrió fuego y luego detonó un chaleco explosivo el domingo en una iglesia griega ortodoxa llena de gente que oraba, matando al menos a 22 personas e hiriendo a otras 63, informó la televisión estatal siria. Algunos medios locales informaron que entre las víctimas había niños.
El ataque a la iglesia fue el primero de su tipo en Siria en años, y ocurre mientras Damasco, bajo su gobierno islamista de facto, intenta ganarse el apoyo de las minorías. En un momento en que el presidente Ahmad al Sharaa pasa apuros para ejercer autoridad en todo el país, ha habido preocupaciones sobre la presencia de células durmientes de grupos extremistas en el país devastado por la guerra.
Hasta el momento ningún grupo se había atribuido el atentado el domingo. Noureddine Al Baba, portavoz del Ministerio del Interior sirio, indicó en una conferencia de prensa que su investigación preliminar apunta al grupo extremista Estado Islámico. El ministerio señaló que un extremista del EI entró en la iglesia y les disparó a las personas allí, antes de detonarse con un chaleco explosivo, algo que también narraron algunos testigos.
Testigos relataron que el atacante, que traía el rostro cubierto, entró y les disparó a las personas. Cuando una multitud se abalanzó sobre él para sacarlo de la iglesia, detonó sus explosivos.
