(El Universal)
Morelia, Mich.- Roberto Chávez, defensor de los bosques y mantos acuíferos en el municipio de Villa Madero, Michoacán, fue encontrado muerto a tiros, por lo que la Fiscalía General del Estado (FGE) de Michoacán, ya investiga su homicidio.
La FGE indicó que abrió una carpeta de investigación, con relación al crimen del ambientalista, ocurrido en circunstancias que ya son materia de indagatoria, por lo que desplegó personal especializado para el esclarecimiento de los hechos.
De acuerdo con las primeras diligencias, el asesinato se registró durante las primeras horas de este lunes, sobre la carretera que conduce del lugar conocido como El Terrenate a la población de Etúcuaro, donde fue localizado el cuerpo de la víctima, quien presentaba lesiones producidas por disparos.
Los reportes señalan que el activista, caminaba en las calles de la localidad de El Zangarro, de ese municipio, y se dirigía a un establecimiento de comida donde se iba a reunir con su familia para cenar, la noche del domingo.
En el trayecto, Roberto Chávez fue interceptado por sujetos armados, que le asestaron tres tiros en la cabeza, refieren habitantes de su comunidad. Después fue trasladado a El Terrenate, lugar donde fue hallado su cuerpo.
Roberto Chávez, era identificado en su comunidad por su participación en la protección de los bosques y mantos acuíferos, aspecto que será integrado a las líneas de investigación en curso.
YA HABÍA SIDO
AMENAZADO
Familiares del ambientalista aseguraron a las autoridades que Roberto Chávez, había recibido varias amenazas de una célula criminal que opera en esa zona de la entidad.
Explicaron que las amenazas, fueron extensivas hacia los demás integrantes del Comité de Defensa Ambiental de la localidad de El Zangarro, al cual pertenecía también Chávez.
El defensor de los bosques y mantos acuíferos, incluso, cuentan, iba a presentar en estos días, la denuncia formal por las amenazas de muerte que había recibido desde meses atrás.
Informes de las áreas federales de seguridad señalan que en esa parte boscosa de la entidad opera el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
Los reportes subrayan que esa organización criminal, mantiene un asedio en contra de los pobladores y de los comités de defensa del medio ambiente, para apoderarse de la zona serrana.
Entre las actividades por las que el CJNG, asociado con Los Viagras, se empeña en tomar el control de las áreas naturales, están: la instalación de narcolaboratorios y narcocampamentos, así como apoderarse de la actividad maderera e incluso, devastar los bosques, para conseguir los cambios de usos de suelo y con ellos, los permisos para el cultivo de aguacate.
