(EFE)
Estambul, Turquía.- Tres aviones de Turkish Airlines que transportaban activistas de la Flotilla Global Sumud detenidos esta semana por Israel en aguas internacionales, aterrizaron en Estambul en la tarde de este jueves.
Los activistas que resultaron heridos fueron trasladados en ambulancias que esperaban en el aeropuerto, mientras que el resto fue recibido en la sala VIP del aeropuerto por sus familiares y numerosos funcionarios turcos y de otros países.
En declaraciones a la prensa tras su llegada, varios de ellos prometieron que volverán a zarpar en el futuro para intentar, nuevamente, romper el embargo israelí sobre la Franja de Gaza y entregar ayuda humanitaria a la población palestina.
“Nos separaron al intervenir nuestros barcos y nos metieron en dos buques de guerra, buques-prisión, con contenedores en los que teníamos que dormir en suelo mojado”, contó la activista Naomi, una judía yemení.
“Israel nos ataca porque están desesperados”, comentó, por su parte, Ashley, activista de Vietnam.
Una de las personas con heridas era la francesa Mathilde, quien narró que fueron interceptados “en aguas internacionales, nos metieron en un barco enorme, un buque prisión. Estábamos en el exterior, 180 personas, en muy poco espacio, nos estaban vigilando todo el rato”.
“Yo me acerqué demasiado a la puerta y me dispararon. Me dieron en el muslo, empecé a sangrar. Eso fue hace tres días. Ahora me llevan al hospital”, añade, sin precisar si le dispararon con munición real o con proyectiles de otro tipo.
“Ya sabíamos que era terrible lo que pasa en Palestina, pero ahora lo hemos visto nosotros mismos, hay que darlo a conocer y hay que hacerles saber (a Israel) que volveremos a ir, una y otra vez”, agrega.
