Leonel Mora [San Luis Hoy]
En horas pico, el acceso principal de la cabecera municipal en Soledad de Graciano Sánchez; la calle de Miguel Hidalgo en su cruce con la lateral de la carretera a Matehuala, sigue convirtiéndose en un cuello de botella que complica seriamente el avance de decenas de automotores.
Cerca de ahí, la calle de Porfirio Díaz es desaprovechada como vía alterna para ingresar al principal núcleo poblacional de Soledad de Graciano Sánchez, aunque algunos conductores ya conocen esta ruta para eludir el “tapón” de M. Hidalgo a la hora de la salida de las escuelas y del trabajo.
Entre 1:00 y 3:00 de la tarde, es frecuente ver filas extensas de vehículos desde la avenida Soledad y desde la lateral sur – norte de la carretera a Matehuala, queriendo ingresar a la única vía que conduce hasta la plaza principal de la cabecera soledense. Muchos conductores deben armarse de paciencia para lograr pasar por un tramo en el que se forman dobles y hasta triples filas de vehículos y en el que hay coches estacionados a ambos lados de la calle, aunque esto está prohibido.
