Flor Martínez
[San Luis Hoy]
En Soledad de Graciano Sánchez, únicamente operan dos ladrilleras, ambas ubicadas dentro de la mancha urbana, las cuales son monitoreadas por el departamento de Ecología para verificar que cumplan con la normativa ambiental y no utilicen residuos como combustible, subrayó la titular del área, Yasmín Luna Barrios.
La funcionaria señaló que los establecimientos pueden continuar con sus actividades siempre que utilicen madera para la elaboración de ladrillos y no recurran a la quema de llantas u otros desechos.
Ante reportes sobre emisiones contaminantes, principalmente hacia la zona de las colonias Terremoto, San José del Barro y Santo Tomás, las cuales colindan con el municipio de San Luis Potosí, la funcionaria expuso que hasta el momento no se han llevado a cabo clausuras en ese sector, ni tampoco se han detectado ladrilleras operando de forma clandestina.
Afirmó que el personal del área operativa realiza verificaciones para determinar si las ladrilleras cumplen con las disposiciones ambientales. En caso de detectar irregularidades, el municipio puede proceder con la clausura.
Las sanciones por incumplir la normativa van de cinco a dos mil UMAs, dependiendo del nivel de contaminación y del tipo de material utilizado para la combustión. Dijo que la multa puede aumentar cuando se detecta la quema de llantas, residuos u otros
materiales considerados de manejo especial.
