Leonel Mora
[San Luis Hoy]
En los tianguis de Soledad hay un sonido que se abre paso entre el bullicio de los puestos, las voces de los comerciantes y el ir y venir de la gente. Es el golpeteo cálido de una marimba hecha a mano, construida con paciencia y madera por Mario García, un padre de familia que encontró en la música no solo un oficio, sino una forma de vida.
Mario viene de una larga tradición de marimbistas originarios de Jalisco. Su historia abarca ya tres generaciones que han aprendido a tocar este instrumento tradicional como quien hereda una lengua o una costumbre familiar. Él llegó hace años a San Luis Potosí y desde entonces la marimba lo acompaña en cada sitio en donde lo invitan a tocar.
Su emprendimiento se llama “Lindamarimba Sound” y cuenta con un repertorio que parece sacado de otra época: danzones, chachachás, boleros, cumbias y norteñas que despiertan recuerdos entre quienes pasan. A veces, cuando la gente se detiene a escucharlo. Mario dice que la marimba tiene un sonido añejo y especial que la gente reconoce de inmediato. Aun así, procura incluir música nueva para que el instrumento siga vivo y cercano a las generaciones más jóvenes.
Dos de sus hijos ya aprenden a tocar. Se colocan a su lado, atentos, siguiendo el ritmo. Mario los observa con orgullo, pues sabe que la tradición familiar continuará y que la marimba seguirá sonando. “Lindamarimba Sound” toca en todo tipo de eventos. Quien quiera contratarlo puede hacerlo al número 444 238 18 08, también disponible por WhatsApp.
