Leonel Mora
[San Luis Hoy]
La calle de Miguel Negrete, vía importante de comunicación entre el centro y sur de la cabecera municipal soledense, requiere de una modernización urgente de sus pavimentos, banquetas y guarniciones, así como de la instalación de semáforos en algunos de sus más concurridos cruceros.
Esta ruta, que cada día ve incrementada su carga vehicular, inicia en el costado sur de la plaza principal y a lo largo de 1.3 kilómetros pasa por diversos comercios, fraccionamientos, un supermercado de reciente apertura, campos agrícolas, lotes baldíos y el cruce sobre el bulevar del río Santiago, hasta topar con la calle de Los Insurgentes, aunque después de un breve viraje hacia la derecha, continúa por otro kilómetro hacia el sur como “Desviación de Negrete”, pasando por avenidas importantes como San Pedro y Valentín Amador hasta concluir en la calle de Agustín García.
Negrete es una de las pocas rutas que permiten avanzar de norte a sur y viceversa por el interior de la mancha urbana soledense, sin embargo, en algunos tramos, su deterioro urbano es evidente.
En el primer tramo referido se pueden hallar zonas en las que el desgastado asfalto ya tiene apariencia de “piel de cocodrilo” o de plano existen tanto baches como hundimientos o levantamientos de la superficie. En algunos cruceros, como en el de Negrete y Lanzagorta, es necesario un semáforo para evitar accidentes entre conductores que creen tener la preferencia de paso.
Hacen falta tramos de banquetas para los peatones y, en general, mejoras al alumbrado público. Sin duda, la calle de Miguel Negrete representa un reto de modernidad para el Ayuntamiento soledense en este 2026.
