Flor Martínez
[San Luis Hoy]
La columna de humo que fue visible desde cualquier punto de la ciudad alertó principalmente a los residentes de unos condominios localizados a un costado del predio que se estaba incendiando ubicado sobre la avenida Valentín Amador en Soledad de Graciano Sánchez. De acuerdo con los testimonios, la intensidad con la que prendieron las llamas provocó asombro y miedo al ver, desde sus ventanas, las impresionantes llamas que devoraban con rapidez las miles de tarimas almacenadas.
Fue tanto el calor del fuego que rápidamente comenzaron a desalojar las personas, entre el temor de que alcanzara sus patrimonios. Las casas habitación localizadas a espaldas del terreno que servía como bodega de tarimas, inicialmente temían que el fuego se saliera de control y se expandiera hacia sus domicilios; el riesgo estaba en que muchas viviendas contaban con instalación de gas natural, señaló Mariela Rodríguez habitante del lugar.
Aunque sintieron miedo luego de la movilización de las unidades de emergencia, muchos curiosos también buscaban acercarse al terreno que, según señalan, durante muchos años se mantuvo en condición de abandono.
De ese lado hubo incluso un alboroto porque personas que invadieron el terreno estaban siendo atacadas por un enjambre de abejas; personal de la Guardia Civil Estatal comenzó a pedir a la gente que se alejara del área por su seguridad.
Los habitantes comentaron que ese día sí sintieron el olor a humo que penetró durante las primeras dos horas; sin embargo, fue ligero. Lo que sí sintieron fue el incremento en la temperatura dentro de sus viviendas a pesar de la distancia el calor se resintió hasta sus domicilios.
