EL UNIVERSAL
La última vez que Tony Dalton subió a un escenario teatral fue 2017 (con la obra de teatro “Juegos de poder”), después el cine y la televisión consumieron todo su tiempo, hasta que el productor Morris Gilbert llegó con el libreto de la puesta en escena “Amigos intocables”, entonces decidió volver.
“Poder hacer teatro es una bendición para un actor, cuando estás frente al público es cuando te das cuenta de todo, porque cuando estás en el cine o la televisión es diferente, no hay conexión, es un poco más frío; aquí vas sintiendo todo y vas en el momento”, expresó Tony Dalton.
Morris Gilbert explicó que él y Dalton tenían pendiente volver a trabajar, ya que han pasado 15 años desde que lo hicieron con la obra de teatro “El año próximo a la misma hora”; y aunque lo intentaron varias veces la agenda apretada del actor no lo permitía, hasta hace un año que las posibilidades se abrieron y la adaptación a teatro del filme francés “Amigos intocables” (2011) le convenció al actor; y de esta forma estrenaron la noche de ayer en el Teatro Centenario Coyoacán.
Anoche cuando se levantó el telón por primera vez, aparecieron en escena Felipe (Tony Dalton), un millonario que debido a un accidente queda cuadrapléjico y sumido en una profunda depresión, pero todo cambia en su vida cuando Abel (Manuel Cruz Vivas), un chico de barrio sin preparación, se convierte en su cuidador; entonces un cambio profundo se da en el camino de ambos.
La adaptación y dirección de Angélica Rogel, más las actuaciones de Daniela Luján, Mónica Dionne y Daniel Bretón, fueron esenciales para que Tony y Manuel lograran conmover, divertir y emocionar al público que durante casi dos horas, vivieron la aventura de estos personajes tan distintos entre sí.
