[El Universal]
REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Presley Gerber murió a los 27 años y, a menos de 24 horas de que su deceso fuera de conocimiento público, un reporte de la ciudad de Santa Mónica -en donde el joven feneció-, sugeriría que el motivo de su fallecimiento habría sido un paro cardíaco, desencadenando por una supuesta sobredosis.
Antes de que el reporte fuera publicado por las autoridades del condado de Los Ángeles, donde se encuentra Santa Mónica, “People” obtuvo una grabación de la llamada a través de la que, aparentemente, se reportó que Presley había sufrido un paro cardíaco.
De acuerdo con la revista estadounidense, la dirección que se proporcionó para que los paramédicos acudiera a asistir al joven modelo, era la de una clínica de rehabilitación de Santa Mónica, California, en la que, supuestamente, Presley se encontraba internado.
La información que recibió “People” coincide con un reporte de detectives del Departamento de Policía de Santa Mónica, en el que se informa que los servicios de emergencia del condado, acudieron a la clínica de internamiento, ubicada en la calle Berkeley, en donde encontraron a un hombre adulto fallecido “por una posible sobredosis”, el cual fue identificado con el nombre de Presley.
Cabe destacar que el parte, firmado por el teniente de la región, Lewis Gilmour, señala que no hay indicios que sugieran que el deceso se haya tratado de un crimen.
Además, se explica que se confirmará, o descartará, si el joven sufrió una sobredosis sólo después de que se complete toda la investigación, incluida una autopsia, por lo que el Departamento Forense del Condado de Los Ángeles será el encargado de dar a conocer la resolución.
En el pasado, Gerber habló en conferencias, así como a través de sus redes sociales, de los problemas de salud mental que padecía, desencadenados por la presión que, desde niño, vivió por ser hijo de dos importantes figuras públicas; la supermodelo Cindy Crawford y el empresario Rande Gerber.
Presley Gerber murió el 20 de septiembre; su deceso fue declarado a las 9:45 horas, sólo 10 minutos después de que se reportara a la policía la situación.
