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REDACCIÓN INTERNACIONAL.- Hayden Panettiere, una antigua estrella infantil que alcanzó la fama en las series de televisión “Heroes” y “Nashville” mientras afrontaba luchas contra la adicción al alcohol y la depresión, ha muerto a los 36 años.
La policía informó que Panettiere fue hallada inconsciente en un apartamento en Greenville, Carolina del Sur, poco antes de las 2:00 p.m. del domingo. Se le practicaron maniobras para salvarle la vida, pero fue declarada muerta en el lugar.
No se ha proporcionado una causa de muerte. No había indicios de delito ni circunstancias sospechosas, señaló la policía en un comunicado. La Oficina del Forense del Condado de Greenville estaba realizando una autopsia.
La actriz de televisión y cine, que habría cumplido 37 años el viernes, había hablado abiertamente de sus batallas personales y escribió extensamente sobre ellas en su libro de memorias “This Is Me”, publicado en mayo. Describió cicatrices de por vida derivadas de su fama temprana, y reconoció ser adicta al alcohol y haber sufrido depresión posparto tras el nacimiento de su hija, Kaya, con el boxeador ucraniano Wladimir Klitschko en 2014.
“Con profunda tristeza compartimos el trágico fallecimiento de nuestra querida Hayden”, expresó su padre, Skip Panettiere, en un comunicado facilitado a ABC. “Fue una luz increíble y una fuerza de la naturaleza que llevó un amor y una alegría inconmensurables a todos los que la conocieron —y a los millones que la vieron en pantalla”.
Panettiere empezó a actuar en comerciales y melodramas, incluida su interpretación de la siempre atribulada Lizzie Spaulding en “Guiding Light”. En “This Is Me”, escribió que los traumas que vivía su personaje, desde ser secuestrada hasta matar al novio de su madre, la llevaron a asociar “la catástrofe con la adoración”.
“Los adultos me prestaban atención positiva cuando —como actriz— fracasaba, me enfermaba, gritaba y lloraba, mataba, hacía duelo y sufría”, escribió. “¿Es de extrañar que haya enfrentado tantas dificultades reales en mi vida? A menudo me he preguntado si —sin querer— he provocado mis traumas porque estoy programada para pensar que me hacen bien”.
En sus memorias, Panettiere se describió como una “optimista hasta la médula” que se negaba a ser definida por la tragedia.
“Una cosa que sé por mis 36 años en el ojo público es esta: la vida es un proceso que evoluciona día a día, año tras año y, te guste o no, estás inmerso en un ciclo de crecimiento hasta el momento en que das tu último aliento”, escribió.
