{EFE}
LONDRES.- Con un puñado de vídeos y desde su habitación, Ellie Ellis ha logrado sumar más de 800.000 seguidores en TikTok en apenas dos semanas, mientras la industria de los ‘influencers’ trata de encontrar una explicación a cómo esta adolescente británica ha “conquistado” al algoritmo de las redes sociales.
Todo comenzó el pasado 9 de agosto. Ellie, de 16 años y natural de Hampshire (sur de Inglaterra), se decide a subir un vídeo de presentación mientras se maquilla en casa: “¡Hola! Oh, Dios mío, no puedo creer que esté haciendo esto (…) No sé qué hago aquí, pero necesito ganar seguridad y dejar de ser tímida”, dice.
En la publicación, que lleva por título “Por favor, no me hagáis ‘bullying’, gracias”, la joven británica asevera que no espera que nadie la vea porque solo tiene seis seguidores y son sus amigos y gente que la conoce.
Hasta aquí, nada parece diferenciar el vídeo de Ellis de los millones de chicas jóvenes que suben vídeos a diario a la plataforma con la esperanza de ser famosas, pero el algoritmo de TikTok hizo el resto: entre todas sus publicaciones, y en solo dos semanas, ya acumula más de 90 millones de visualizaciones.
Este rápido ascenso, a priori totalmente orgánico -sin publicidad de por medio-, ha puesto el foco en la fórmula del inesperado éxito de la adolescente de Hampshire.
Gillian Brooks, profesora de Marketing Estratégico en el King´s College de Londres, no niega que exista una parte de ‘serendipia’ (golpe de suerte) en el caso de Ellie, pero destaca a EFE que la joven también asumió un riesgo al mostrarse “abierta y vulnerable” frente a la cámara.
Mientras tanto, las agencias de representación y las marcas de cosméticos pugnan por la atención de la joven, convencidas de que puede convertirse en la nueva ‘influencer’ británica de moda.
Dos semanas más tarde, la cuenta de TikTok de Ellie -que indica que está gestionada por sus padres- ya incluye un correo electrónico vinculado a una agencia de creadores de contenido y entre sus publicaciones ya hay varios “unboxings” -o desempaquetados- de decenas de productos regalados por empresas de moda y cosmética.
Brooks explica que las marcas han visto un evidente potencial en la joven británica porque ya ha demostrado algo muy difícil de fabricar: la capacidad de generar atención y captar a una audiencia muy amplia en muy poco tiempo.
