[EFE]
Roma.- Después de dieciocho y siete años de espera, respectivamente, el Fenerbahce y el Roma volvieron a escuchar el himno de la Liga de Campeones, en una noche inolvidable para ambos que terminó con un justo reparto de puntos (1-1) tras un duelo igualado.
“Fenerbahce ha vuelto para atormentar Europa”, rezaba el mensaje del espectacular tifo desplegado por la afición turca antes del partido, con un monstruo del Frankenstein de Mary Shelley como protagonista, rodeado de descargas eléctricas -en alusión a la célebre recreación cinematográfica de su creación- mientras sostenía el escudo del club junto al símbolo de la ‘Champions’.
El resultado fue un reflejo de lo que ocurrió. La primera parte se mantuvo muy equilibrada, con alternativas para ambos equipos y ocasiones en las dos porterías. El Fenerbahce buscó sus opciones a través de transiciones y de la búsqueda de su referencia ofensiva, el ex del Mallorca Vedat Muriqi.
El equipo ‘giallorosso’, por su parte, trató de controlar el juego con posesiones largas y presión tras pérdida. Los italianos fueron más efectivos y letales en los primeros 45 minutos. Demostraron haberse adaptado a las condiciones, al ambiente del estadio y a jugar con personalidad.
Para cerrar el ciclo, y como muestra de que el fútbol está siempre plagado de casualidades, fue Bryan Cristante quien abrió el marcador para ‘la Loba’, el único jugador en el campo presente también en el último encuentro del Roma en ‘Champions’, contra el Oporto en 2019.
El capitán recibió el balón en la frontal del área en el minuto 37, lo orientó hacia su pierna derecha, cargó el disparo y cruzó el esférico raso al palo largo, imposible para el portero, para sellar un golazo.
Después del descanso, el Fenerbahce correspondió al apoyo de la marea amarilla y salió a morder. Consiguió su premio con el gol del empate en el 48 a cargo de Mason Greenwood, que superó al guardameta romanista, Mile Svilar, con una vaselina.
El partido se abrió por completo, y cualquiera de los dos equipos podría haberse endosado los primeros tres puntos. Muriqi y Oguz Aydin tuvieron sendas ocasiones clarísimas para el conjunto local.
