El equipo universitario vino de atrás y triunfa en un partido cardiaco
[El Universal]
México.- Reaccionaron gracias a la garra que caracteriza a este equipo. Los Pumas de la UNAM vinieron de atrás y vencieron (2-3) al Puebla en un partido cardíaco.
El pundonor que demostraron en la segunda parte fue recompensando. Mantienen el invicto y dormirán como sublíderes del Clausura 2026. Ya se olvidaron de la eliminación en Concachampions.
En el primer tiempo, les costó mucho trabajo y sufrieron demasiado, a pesar de que se adueñaron del balón por completo. Fueron incapaces de generar una sola jugada de peligro en la cabaña de Ricardo Gutiérrez.
El Puebla estaba, completamente, echado para atrás, pero no sabían qué hacer con el esférico. Al final, la táctica poblana funcionó a la perfección.
Albert Espigares apostó por jugar al contragolpe y, con dos jugadas de peligro, demostró que lo importante es ser contundente frente a la portería rival.
Juan Pablo Vargas (28’) y Édgar Guerra (40’) pusieron a temblar a Efraín Juárez, quien no entendía qué estaba pasando con su equipo.
Para su fortuna, Guillermo Martínez (43’) apareció en el momento más oportuno y acercó al conjunto auriazul en el marcador, antes del medio tiempo, con un cabezazo.
La anotación del “Memote” sirvió para que los Pumas reaccionaran. Robert Morales, quien sigue demostrando partido a partido ser en jugador distinto, convirtió el segundo tanto universitario.
El centrodelantero paraguayo recibió una falta dentro del área poblana, pero el árbitro central no señaló la pena máxima; tuvo que ser apoyado por el VAR para corregir su decisión inicial.
El propio atacante guaraní tomó la pelota y empató el partido al minuto 63.
Cerca del final, Juninho hizo una espectacular jugada dentro del área y aprovechó un gran centro de Uriel Antuna para lograr la remontada.
