Romario Ventura Ruiz
[San Luis Hoy]
La selección de Japón escribió una página memorable en la historia de las Copas del Mundo al imponerse con autoridad por 4-0 a Túnez en el partido número 1000 del torneo, disputado en el Estadio Monterrey, correspondiente a la segunda jornada del Grupo F.
El encuentro comenzó con una emotiva ceremonia protagonizada por ambas selecciones antes de que rodara el balón. Una vez iniciado el compromiso, el conjunto asiático tomó el control de las acciones desde los primeros minutos, mostrando una propuesta ofensiva que rápidamente dio resultados.
Al minuto 4, Daichi Kamada abrió el marcador tras culminar una gran jugada de transición de defensa al ataque. La anotación nació por la banda izquierda, donde Shunsuke Nakamura llegó hasta la línea de fondo para servir una asistencia precisa que Kamada envió al fondo de las redes para el 1-0.
La pausa de hidratación no modificó el dominio japonés. Al minuto 30, Ayase Ueda recibió el balón fuera del área, tuvo tiempo para perfilarse y sacó un potente disparo de pierna derecha que venció al arquero tunecino para ampliar la ventaja a 2-0 antes del descanso.
En la segunda mitad, Japón mantuvo la posesión del balón y continuó presionando a un rival que pasó gran parte del complemento defendiendo en su propio campo. La insistencia rindió frutos al minuto 69, cuando Junya Ito aprovechó un extraordinario pase filtrado de Ueda para quedar mano a mano con el guardameta y definir con categoría el 3-0.
Lejos de conformarse con la ventaja, el conjunto japonés siguió buscando el arco rival y selló la goleada al minuto 84. Ayase Ueda firmó su doblete de la noche con un certero remate de cabeza al segundo poste, decretando el definitivo 4-0.
Con esta contundente victoria, Japón no solo sumó tres valiosos puntos en el Grupo F, sino que también quedó inscrito en la historia al conquistar con autoridad el partido número 1000 de las Copas del Mundo, celebrado en el Estadio Monterrey.
