Romario Ventura Ruiz
[San Luis Hoy]
El futbolista potosino Israel Luna López regresó a la institución donde comenzó a construir su sueño de llegar al profesionalismo para agradecer el apoyo recibido durante sus primeros años de formación y compartir su experiencia con las nuevas generaciones de jugadores de Cefor Promotora San Luis.
Actualmente integrante del Club Pachuca de la Liga MX, Luna visitó las instalaciones del centro de formación para reconocer públicamente la labor de Juan Antonio “Pinga” Salazar, a quien considera una pieza fundamental en el desarrollo de su carrera deportiva, además de ofrecer una charla motivacional a los jóvenes que aspiran a llegar al máximo circuito del futbol mexicano.
Durante su encuentro con los futbolistas, Israel recordó que sus primeros pasos dentro del balompié organizado los dio precisamente en Cefor Promotora San Luis.
“Mis inicios como jugador fueron en Cefor Promotora San Luis bajo la batuta de la ‘Pinga’ Salazar, quien fue el que me dio la oportunidad de iniciar con mi sueño como futbolista llevándome a las fuerzas básicas del Club Pachuca, pasando por categorías como la Sub-15, Sub-17 y Sub-20 hasta conseguir el gran paso de estar en el primer equipo”, comentó.
Luna, nacido en San Luis Potosí el 23 de marzo de 2002, se desempeña como mediocampista ofensivo y delantero. Su debut en la Primera División mexicana se produjo el 9 de julio de 2022 en un encuentro frente a Cruz Azul disputado en el Estadio Azteca, mientras que su primer gol en la Liga MX llegó el 21 de agosto del mismo año.
El jugador hidrocálido también recordó su paso por las selecciones juveniles nacionales, destacando su participación con México en torneos internacionales. “Tuve la oportunidad de estar en Selección Nacional formando parte de las selecciones juveniles de México e incluso fui subcampeón del mundo Sub-17”. señaló.
Durante la charla, el futbolista compartió algunas de las dificultades que enfrentó en su camino hacia el profesionalismo, incluyendo una lesión de ligamento cruzado anterior que requirió cirugía, además de diversos sacrificios personales para mantenerse enfocado en su objetivo.
