[El Universal]
CIUDAD DE MÉXICO.- En la ciudad de Los Ángeles, el Cruz Azul vivió un verdadero infierno. En la ida de los cuartos de final de la Copa de Campeones de Concacaf, la Máquina fue humillada con una goleada (3-0) del LAFC y ahora deberá aferrarse a un milagro para remontar y lograr clasificar en el partido de vuelta la próxima semana.
El estadio Banc of California vivió una fiesta a dos colores, pero la gran afición celeste que viajó a alentar a su equipo se llevó una gran decepción. Al final del partido, lanzaron objetos al campo de juego para expresar su frustración. La gran estrella del LAFC, Son Heung-Min (29’), fue el encargado de abrir el marcador tras una gran asistencia de Mathieu Choiniere. A partir de ahí, la Máquina no encontró respuestas a los contragolpes angelinos.
La figura del partido, el venezolano David Martínez (38’), destrozó en velocidad a Erick Lira y anotó su primer gol de la noche antes de mandar al descanso a los equipos.
En la segunda mitad, el estratega celeste no supo cómo reaccionar y tardó en hacer cambios que ordenen a su equipo. Para el minuto 59, llegó el doblete Martínez, el que fue quizás el último clavo en el ataúd cementero.
