[El Universal]
México.- En una noche fría en el Estadio Cuauhtémoc, Puebla volvió a demostrar que la voluntad puede ser tan valiosa como el talento. Con sus limitaciones a cuestas y más corazón que recursos futbolísticos, el cuadro de la Franja resistió la visita de un Toluca que, pese a jugar con un hombre de más durante más de media hora, no encontró la fórmula para imponerse y terminó con un (0-0).
El arranque del duelo dejó más dudas que certezas. Los primeros cuarenta y cinco minutos fueron un reflejo de dos equipos que parecieron olvidar su identidad: Toluca, distante de aquella versión que lo llevó al bicampeonato de la Liga MX, y Puebla, incapaz de sostener la chispa mostrada en el inicio del Clausura 2026.
El partido se disputó a paso lento, con abundancia de imprecisiones y escasa conexión entre medio campo y ataque.
Cuando nada sucedía, el VAR señaló un penalti a favor de los visitantes. Sebastián Córdova tomó la responsabilidad, pero su disparo fue contenido por Daniel Gutiérrez en la acción más clara de la primera parte.
La segunda mitad ofreció un giro. Ambos equipos ajustaron piezas y mostraron una mejoría que permitió ver más ocasiones de peligro. Los locales vivieron su mejor momento en el arranque del complemento.
