[El Universal]
ATLANTA, EU.- La Copa del Mundo es el torneo de naciones más importante y, por su magnitud, ofrece la oportunidad de consagrar a futbolistas o directores técnicos, así como de condenar sus carreras.
En la antesala de las semifinales, 14 entrenadores han perdido su trabajo, ya sea por despidos o renuncias. Uno de los más recientes en abandonar el puesto fue Slavko Dalic, de Croacia. Después de ser eliminado en dieciseisavos de final por Portugal, la federación balcánica lo cesó, tras casi nueve años de gestión, en los que destaca el subcampeonato en Rusia 2018 y el tercer lugar en Qatar 2022.
El primero en ser despedido fue Sabri Lamouchi, de Túnez, tras sufrir la goleada (1-5) contra Suecia, en Monterrey. Su lugar lo tomó Hervé Renard. El francés no pudo clasificar a las Águilas de Cartago a la fase final y también fue echado.
Steve Clarke, quien llevó a Escocia a su primera Copa del Mundo en 28 años y tenía un acuerdo por cuatro más, renunció después de terminar en tercer lugar del Grupo C y no clasificar a dieciseisavos de final. Hong Myung-bo (Corea del Sur) tomó la misma decisión, Miroslav Koubek (República Checa) también renunció. Otro entrenador que tomó la decisión de no continuar en su cargo fue Marcelo Bielsa, quien fracasó con Uruguay.
Ronald Koeman (Países Bajos), Sebastián Beccacece (Ecuador), Carlos Queiroz (Ghana), Roberto Martínez (Portugal), Julian Nagelsmann (Alemania) y Pape Thiaw (Senegal), son otros directores técnicos que, una vez eliminados en la Copa del Mundo, no continuarán en el cargo.
