El conjunto africano enfrenta a la favorita Francia, al que ya venció en 2002
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EAST RUTHERFORD, NJ.- El último partido de Francia en un Mundial contra Senegal desató la locura en las calles de Dakar.
Les Bleus eran los campeones defensores cuando la sorpresiva victoria 1-0 de los Leones de Teranga en la inauguración del torneo de 2002 propició que el presidente de Senegal, Abdoulaye Wade, declarse un feriado nacional.
“No queremos ganar por venganza, sino llegar lo más lejos posible en esta competición”, señaló el lunes el centrocampista francés N’Golo Kanté, un día antes de que Les Bleus y Senegal se enfrenten en el Grupo I.
Senegal fue una colonia francesa hasta 1960.
“Sabemos que un partido entre Francia y Senegal es un partido muy simbólico”, dijo el seleccionador senegalés Pape Thiaw.
Seis de los jugadores de Francia no habían nacido en el momento del partido de 2002, cuando Papa Bouba Diop anotó a los 30 minutos. Los Leones de Teranga avanzaron a los cuartos de final ese año antes de perder ante Turquía. Francia no ganó ningún partido y se despidió prematuramente.
“No hay venganza en el fútbol”, declaró el seleccionador francés Didier Deschamps. “Esta será otra página que escribir ahora y lo que pasó en 2002, bueno, lo mejor para Senegal. Quiero decir que fue bueno para ellos en ese momento, pero nos aseguraremos de que los resultados sean positivos para nosotros esta vez”.
Francia es bicampeona y busca alcanzar su tercera final consecutiva de la Copa del Mundo. Les Blues se consagraron en 1998 y 2018, y luego perdieron la final de 2022 ante Argentina en penales.
La selección francesa está ubicada tercera en el mundo, mientras que Senegal figura 16ta.
“Nuestro principal rival somos nosotros mismos”, expresó Kanté. “No podemos vernos demasiado bellos o demasiado fuertes”.
Thiaw fue convocado para el plantel de Senegal en 2002, apenas disputó un partido, la victoria en octavos sobre Suecia.
