[El Universal]
México.- ¿Las potencias futbolísticas pueden dejar de serlo si en lugar de éxitos sólo acumulan fracasos?
En las últimas ediciones del Mundial, Brasil y Alemania no sólo han dejado de ser competitivas, sino que arrastraron su prestigio. La Verdeamarelha, la más ganadora en la historia del torneo, con cinco títulos, se despidió de Norteamérica 2026 en los octavos de final, algo que no sucedía desde hace 36 años (Italia 1990).
En las siguientes ocho Copas del Mundo, se instaló, al menos, en los cuartos de final; alcanzando las semifinales en cuatro (Estados Unidos 1994, Francia 1998, Corea-Japón 2002 y Brasil 2014) y siendo campeona en dos (1994 y 2002). Por primera vez en su historia, la Canarinha suma seis ediciones consecutivas sin conquistar el trofeo. La sexta estrella luce cada vez más complicada de alcanzar.
Por su parte, Alemania, la segunda selección con más campeonatos (cuatro) junto a Italia, tampoco ha estado a la altura de su historia recientemente.
La Mannschaft quedó eliminada de este Mundial en los dieciseisavos de final (por Paraguay) y llegó a tres ediciones en fila sin instalarse entre las 16 mejores; en Rusia 2018 y Qatar 2022, ni siquiera superó la fase de grupos.
La crisis que atraviesa la escuadra alemana es alarmante, porque disputó las semifinales en cuatro justas mundialistas seguidas (Corea-Japón 2002, Alemania 2006, Sudáfrica 2010 y Brasil 2014) y ahora ni siquiera es capaz de clasificar a los octavos de final.
