Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
La secretaria de Ecología y Gestión Ambiental, Sonia Mendoza Díaz, atribuyó la bruma visible en la zona metropolitana de San Luis Potosí a la inversión térmica del invierno, un fenómeno que impide la dispersión de emisiones y vuelve más denso el
ambiente. La funcionaria aceptó que estas condiciones podrían repetirse en los próximos días mientras prevalezcan las bajas temperaturas.
Las mediciones federales reflejaron ese comportamiento dispar dentro de la misma mancha urbana. Durante la mañana, el Sistema Nacional de Información de la Calidad del Aire reportó aire malo en la estación de la primaria Primero de Mayo; en contraste, el monitor de Industriales Potosinos Asociados lo
clasificó como aceptable, y los puntos instalados en el DIF Estatal y la Biblioteca VIP se mantuvieron en rango bueno.
, lo que evidencia que los contaminantes no se concentran de forma uniforme.
Frente a este panorama, la Segam espera recibir en breve el
proyecto ProAire, elaborado por especialistas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí. Según Mendoza Díaz, el
documento ofrecerá un diagnóstico actualizado y propondrá
medidas para reducir partículas asociadas al tránsito vehicular, obras y actividad industrial, con la intervención del Comité de Contingencias, donde convergen dependencias de Salud,
Educación, Desarrollo Urbano y Protección Civil.
Los antecedentes nacionales muestran que el arranque de 2026 ha registrado episodios de mala calidad del aire; sin embargo, el sistema estatal de monitoreo no ha difundido reportes continuos. Colectivos ambientales han advertido que esa falta de
información local dificulta comparar tendencias y tomar
decisiones inmediatas, sobre todo para grupos sensibles como menores, personas mayores y quienes trabajan al exterior.
Mientras las autoridades preparan acciones a partir de ProAire, la ciudad sigue amaneciendo bajo un velo gris que se siente en la garganta y en los ojos. El reto, coinciden especialistas y ciudadanía, será transformar los diagnósticos técnicos en alertas claras y datos abiertos que permitan a las y los potosinos saber, sin contrastes confusos, qué aire respiran cada día del invierno.
