Naomi Alfaro
Daniel Ortiz
[San Luis Hoy]
La denuncia en contra de un profesor de la Facultad de Ciencias de la UASLP por una presunta agresión con arma blanca se conoció a partir del testimonio directo de la víctima: Isabel, exalumna de esa entidad académica.
La víctima dice que los hechos ocurrieron el 11 de diciembre, en un departamento propiedad de su exprofesor César Gabriel N y a partir de su señalamiento, la Fiscalía dictó medidas de protección y la universidad optó por separar al docente de toda actividad frente a estudiantes.
Isabel explicpo que llegó a hospedarse de manera temporal en el departamento del maestro, confiando —dice— en una relación que durante años fue estrictamente académica y cordial.
El acuerdo era permanecer ahí unos días; sin embargo, la tarde del 11 de diciembre recibió una llamada en la que se le exigió abandonar el lugar de inmediato y sin explicación. Minutos después, el profesor acudió en compañía de su pareja sentimental.
Según su relato, mientras intentaba recoger sus pertenencias, el profesor intentó sacarla por la fuerza y fue durante ese forcejeo cuando él tomó un cuchillo que estaba en la cocina y lo utilizó contra ella, lesionandola en la mano.
Vecinos pidieron apoyo policial. Isabel sostiene que, pese a haber explicado lo ocurrido, no hubo detención ni seguimiento inmediato cuando acudió una patrulla de la capital. La joven documentó sus lesiones y el lugar con fotografías.
Presentó una denuncia formal ante la Fiscalía, registrada bajo el expediente CDI/FGE/D01/44890/25. La autoridad le notificó una Constancia de Conocimiento de Derechos de la Víctima y le dictó medidas de protección de emergencia.
El caso también fue llevado a la Defensoría de los Derechos Universitarios. La UASLP informó que tuvo conocimiento del asunto en enero y que, aun cuando los hechos ocurrieron fuera del ámbito universitario, determinó separar al profesor de toda actividad académica que implique interacción con estudiantes.
