Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
El costo de un parto en San Luis Potosí puede ir desde la gratuidad en instituciones públicas hasta más de 55 mil pesos en hospitales privados, dependiendo del tipo de atención, institución y si se trata de un nacimiento por vía natural o cesárea.
Para quienes cuentan con seguridad social, instituciones como el IMSS y el ISSSTE cubren la atención obstétrica conforme a sus esquemas de derechohabiencia, mientras que los servicios incorporados al modelo IMSS-Bienestar están dirigidos a personas sin seguridad social, bajo las condiciones de acceso establecidas por el sistema de salud.
En el sector privado, los llamados paquetes de maternidad presentan diferencias importantes. En hospitales y clínicas de menor costo en la capital potosina, un parto puede ubicarse entre 13 mil y 20 mil pesos, mientras que una cesárea puede alcanzar entre 23 mil 500 y 32 mil pesos. En establecimientos de mayor nivel, los paquetes pueden partir de alrededor de 35 mil pesos y superar los 50 mil, con cesáreas que llegan a ubicarse por encima de los 55 mil pesos.
Sin embargo, el precio anunciado por los hospitales privados no necesariamente representa el costo total del nacimiento. En distintos casos, los paquetes de maternidad cubren aspectos como el uso de quirófano o sala de tococirugía, estancia hospitalaria, medicamentos y materiales básicos, así como servicios para el recién nacido, pero los honorarios de los médicos pueden cobrarse por separado.
Los gastos adicionales pueden incluir los honorarios del ginecólogo, anestesiólogo, pediatra o neonatólogo, además de otros integrantes del equipo médico. De acuerdo con estimaciones de costos, estos conceptos pueden representar entre 20 mil y 35 mil pesos adicionales, por lo que el monto final de una atención particular puede superar considerablemente el precio inicial del paquete contratado.
Ante ello, quienes planean atender un nacimiento en el sector privado deben solicitar previamente una cotización detallada y verificar qué conceptos están incluidos y cuáles se cobran por separado, particularmente en caso de que sea necesaria una
cesárea o surja alguna complicación durante el parto.
