Rolando Morales
[San Luis Hoy]
El triunfo electoral del PRI en Coahuila, demuestra que el partido aún mantiene capacidad de competencia política y está lejos de desaparecer; sin embargo, las condiciones que permitieron ese resultado, son muy distintas a las que enfrenta actualmente el priismo en San Luis Potosí, afirmó la regidora capitalina Irene Margarita Hernández Fiscal.
La regidora consideró que el caso coahuilense, es una muestra de que el PRI puede mantenerse como una fuerza relevante, cuando existe unidad interna, una dirigencia sólida y una coordinación efectiva entre el gobierno estatal y la estructura partidista. No obstante, sostuvo que el contexto potosino presenta una realidad diferente. “Yo creo que el PRI no está muerto, y si es una prueba Coahuila, la diferencia es el PRI de Coahuila. No creo que el PRI de San Luis se pueda comparar con el PRI de Coahuila”, expresó.
Hernández Fiscal explicó que mientras en Coahuila el objetivo fue conservar el control político de la entidad y obtener la totalidad de los distritos en disputa, en San Luis Potosí el partido enfrenta desafíos relacionados con la reconstrucción de su militancia, el fortalecimiento de su estructura territorial y la recuperación de la cohesión interna.
La regidora atribuyó parte del éxito del PRI coahuilense a una dirigencia enfocada en mantener unido al partido y a un gobernador que, dijo, no se ha distanciado de la organización política. En contraste, señaló que en San Luis Potosí se ha privilegiado la confrontación entre grupos internos. Incluso sostuvo que algunos de los perfiles más representativos del priismo local, como Enrique Galindo Ceballos, han tenido que defender su permanencia dentro del partido.
