Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
Aunque en San Luis Potosí existen alrededor de mil 200 unidades de transporte urbano autorizadas, únicamente cerca de 800 camiones se encuentran actualmente en operación, situación que ha provocado un severo déficit en el servicio y largas esperas para miles de usuarios en la zona metropolitana.
Así lo reconoció el representante del gremio transportista, Margarito Terán López, quien admitió que la cantidad de unidades activas resulta insuficiente para cubrir la demanda diaria de movilidad, especialmente en horarios pico y durante la temporada de lluvias, cuando los retrasos se vuelven más frecuentes.
“El servicio no es malo, es pésimo”, declaró el dirigente transportista al señalar que las deficiencias operativas se han agravado en los últimos años por la falta de inversión y políticas públicas enfocadas al transporte colectivo.
Explicó que, de acuerdo con indicadores internacionales, San Luis Potosí necesitaría por lo menos dos mil unidades para ofrecer un servicio considerado regular, es decir, más del doble de los camiones que actualmente circulan en las calles.
Terán López indicó que la crisis también está relacionada con el déficit de operadores, pues el sector enfrenta una falta cercana al 40 por ciento de choferes, lo que limita aún más la capacidad de las rutas y provoca constantes retrasos en el servicio.
Añadió que muchos conductores han abandonado el oficio debido a las largas jornadas laborales, bajos ingresos y los requisitos para obtener permisos y licencias, entre ellos exámenes antidoping, evaluaciones psicométricas y capacitaciones especializadas.
