Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
El Templo del Espíritu Santo se está cayendo y necesita restauración y reparación de daños estructurales. El párroco determinó cerrar por completo el espacio religioso, luego de que una sección del techo se cayó hace más de un año y el deterioro ya no permite el desarrollo de la actividad litúrgica.
El inmueble se encuentra afectado por la subsidencia que por medio de una grieta afecta a la manzana donde se ubica, la Plaza del Carmen, el Museo Nacional de la Máscara, el jardín de San Juan de Dios y el Museo Federico Silva.
Comerciantes de los alrededores explicaron que la iglesia del Espíritu Santo permanecía cerrada frecuentemente, por intervenciones para remozamiento o reparación de muros y techos.
Sin embargo, por el fallecimiento del párroco titular, el templo permaneció cerrado aproximadamente un año, hasta el nombramiento de un presbítero nuevo, quien también cerraba las puertas con frecuencia en tanto monitoreaban el avance de la falla que afecta al interior de la bóveda.
Una vez que se percataron de que se desprende una parte del techo, con ayuda colocaron cinta para delimitar el área donde se cayó una parte del techo, lo que de alguna manera limitó el espacio para el desarrollo de las celebraciones religiosas.
Sin embargo, desde hace una semana y media, el templo se encuentra completamente cerrado.
El corrimiento de la grieta se percibe desde el año 2006 en el Museo de la Máscara, pero se hace extensivo a las plazas y jardines y pasa por el centro de la manzana del templo.
En el Museo Federico Silva, también se aprecia el movimiento subterráneo desde mediados de la década del año 2000.
