Leonel Mora
[San Luis Hoy]
Además de habilitar un área de cajas recaudadoras, el gobierno poceño no ha revelado qué otro uso le dará a la extensa propiedad donde funcionó el antiguo Rastro Municipal de la avenida Ricardo B. Anaya, aunque las propuestas ciudadanas son diversas.
En inmueble se ubica en una manzana de aproximadamente 12 mil 300 metros cuadrados, aunque no todo el terreno pertenece al viejo rastro. En diferentes momentos, ahí han funcionado un centro comunitario, una ludoteca, un almacén de Servicios Municipales y ahora un área de cajas recaudadoras.
En la zona, densamente poblada, sus residentes piden que en el antiguo rastro se habiliten espacios deportivos para niñas, niños, adolescentes y jóvenes que se emcuemntren expuestos a flagelos sociales como la inseguridad, el pandillerismo y el consumo de alcohol o de substancias ilícitas.
También se menciona la necesidad de contar con servicios médicos de primera instancia en dichas instalaciones, al estilo de Soledad de Graciano Sánchez donde funcionan los consultorios gratuitos.
Otros vecinos, mencionan que antes de instalar más oficinas se debe revisar el estado de las instalaciones, pues quedaron abandonadas por muchos años y no se les dio la limpieza adecuada a las áreas donde se realizaba la matanza y procesamiento de animales. Señalan que todavía ahora, se pueden percibir olores desagradables que vienen del interior.
