Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
Los estragos de la pandemia siguen cobrando la factura. Edificios en venta ubicados en la avenida Venustiano Carranza, solo han servido como objetivo de vándalos, que rompen puertas y vidrios o dejan graffiti.
En la avenida Carranza, se encuentran a la venta edificios completos, cuyos propietarios vieron en ellos ya un negocio insostenible. Algunos de ellos tenían clientes que ocupaban todo, y finalmente se retiraron.
En la manzana ubicada entre Uresti y Tomasa Estéves, el local de un viejo restaurante se encuentra a la venta, y parece no encontrar cliente. Los malvivientes han destrozado puertas y ventanas, hay huellas de que han ingresado a robar y causar destrozos, y es fecha que no aparece un valiente que los compre.
En Carranza 773 hay otra finca muy destruida, que también se encuentra sola y en venta. A las puertas les han desprendido algunas piezas de madera, y poco a poco se aprecia el conflicto estético, por el pegadero de algunas piezas, armadas solamente con clavos.
Un edificio de oficinas en Carranza se encuentra totalmente solo, y los malvivientes aprovecharon para pintar las cortinas con sus leyendas ininteligibles. Todo el inmueble se encuentra abandonado. La invasión de pintura es de tal magnitud, que ya no se sabe si el inmueble está en venta o no.
En Carranza 1075, el inmueble se encuentra en venta desde hace más de un año, y nadie lo adquiere.
Algunos otros edificios de la zona se van quedando solos pero no los venden. Por ejemplo, todavía hay algunos casos como el edificio Lamadrid que no han recuperado el esplendor, se encuentran técnicamente solos y sólo con algunos clientes dispersos.
